Cum Laude

A veces pienso, como leí de Valle-Inclan, que algunas cosas solo se pueden ver desde una estética sistemáticamente deformada. El absurdo y el esperpento me parecen en muchas ocasiones lugares mas familiares y acogedores que los libros de historia o las matemáticas… pongamos por caso.

Este viernes fuimos unos amigos a ver Cum Laude, de la compañía sevillana de teatro Los Ulen, una representación de los tiempos que pasamos en la escuela -mas o menos los de mi quinta- pero vista a través de su estética payasa y sarcástica: cuatro alumnos tienen que vérselas con sus profesores (interpretados por ellos mismos) para conseguir, con sus estudios, ocupar puestos importantes en la sociedad, que es para lo que siempre nos han dicho que hay que estudiar (básicamente, “ser alguien”). Pero esta formación no es sino una carga de prejuicios y abusos que, mas que formarnos, nos deforman.

He de decir que los actores estuvieron geniales, dieron de si física y espiritualmente y un teatro con llenazo supo apreciar su esfuerzo con aplausos y risas continuadas. Bien es verdad que a Paco Tous le daban mas cancha por aquello de salir en la tele, que todo hay que decirlo, pero las caricaturas les salieron bien a todos. La verdad es que me reí a mandíbula batiente tanto que hasta se me caían los lagrimones. Lo mejor: que realizamos con éxito la operación patio de butacas. Muy buen rato que pasamos.