orilla

No pensaba que estas cosas fueran así. ¿Como se fabrica un final? ¿Cómo se acaba un sueño?. Es bonito en las películas pero cuando eres tu el que tienes que decir las frases se hace muy difícil. Al menos eso creía cuando quise decir adiós de la manera mas suave, incolora, indolora aunque no insípida.
Delante de las olas del océano sonreímos y nos despedimos como amigos que se verían al día siguiente, aunque sabíamos que era el fin, porque los océanos sellan los pactos infinitos. Pero no costó, no fue duro ni se desató el drama que era previsible en estos casos, quizá porque el cariño fue mas fuerte que la literatura y la psicología, no se. Fue extraño aquella vez porque aun tengo la sensación de que allí, sentados en la orilla, perdí algo en la arena. Pero nunca he sabido que era, hasta hoy.
Hoy, paseando por la orilla del océano he recordado el momento en que dije adiós y la extraña sensación de olvidar algo en la arena. Esa sensación que me ha hecho permanecer las noches desvelado, pensando en ella, respirando mis pensamientos, angustiado por el hueco que siempre permanecía en mis entrañas, melancólico de risas ya lejanas, triste por amistades perdidas, besos nunca dados… y he llorado. Entonces me he dicho, esto es lo que me faltaba. De repente me he sentido completo y feliz. El hueco se ha llenado y las nubes han pasado.

Escuchando…
Morcheeba – The Sea