Releyendo el post de Marta Marmota, hoy no puedo más que solidarizarme con la causa y manifestar mi más enérgica protesta contra mí mismo. Es que no hay derecho, mira que quiero hacer las cosas, pero es que me estoy incordiando todo el día. No me dejo en paz, ¿eh?. Que si me vengo con el uy qué tarde se ha hecho, en verdad, que si con aquello de espérate que ahora voy al baño, o el eterno sí, ahora voy. De repente, la palabra “ahora” deja de tener significado para tí (mí)¿no?. Pues que sepas que todas esas tareas que tengo que hacer hoy tienen que estar listas sin ningún tipo de retraso, y si no… si no… bueno. Ya hablaremos mañana.

jo

Pd.: soy otra víctima más de la procrastinación.