La Pluma
Antonio Muñoz Molina

ladywriting
Había escrito varias hojas de papel cuando advirtió que desde hacía algún rato la pluma escribía con tinta roja. Siguió adelante y un poco después aquella tinta le pareció sangre. Y era sangre en efecto. Pero continuó porque tenía ideas felices y las palabras fluían con naturalidad. así siguió hasta redondear lo escrito al tiempo de acabársele la sangre a la pluma y caer muerta entre sus dedos.
[ “Señora escribiendo una carta con su criada” de Jan Vermeer (1632-1675) – Ver cuadro completo]