Allá donde fueres… come lo que vieres. No entiendo a la gente que independientemente del país que vaya se come su filete con patatas, o su hamburguesa en el McDonald, y pasa de probar la comida del lugar. Si pruebas las peculiaridades culinarias de cada sitio no sólo conoces a la gente por fuera sino también por dentro. Y si entras en la despensa de cada familia de un lugar, conocerás mucho más de la gente normal que visitando sus museos y sus obras de arte.

Un fotógrafo se ha dedicado a retratar a diferentes familias por el mundo exponiendo precisamente eso, su despensa. Es muy curioso, porque además te especifica cuanto valía en dólares. Hay un programa de Cuatro que decía algo así como que “eres lo que comes“, pues eso. Esto es lo que somos.