Me terminé hace poco este libro, bastante largo en páginas, pero corto en tiempo. Entre sus virtudes se encuentran las de leerse rápido, engancharte inmediatamente y la de terminar cada capítulo esperando el siguiente. Lo que se dice un folletín, vamos. Y hasta aquí habría sido la crítica normal de un best seller al uso, pero quería comentar que, aparte de esta última desventaja, que redunda en un estilo literario reiteretivo y poco lustroso, merece la pena darse un paseo por aquella época (s. XIII XIV en Cataluña) y contemplar la vida de un payés a lo largo de la historia de Barcelona, España y Europa. Lo cierto es que me he sentido instigado a conocer mejor la ciudad, sus edificios y su historia. El sencillo estilo antes criticado sirve no obstante para dar paso a explicaciones bien referidas de hechos históricos francamente interesantes: la época feudal, la construcción de las catedrales, los oficios en las ciudades, la nobleza, la inquisición, las guerras… esas narraciones que siempre se nos cuentan con sajones y bretones de por medio también existieron aquí.
Es verdad que sufres con Arnau Estanyol, el protagonista, pero también te alegras y progresas en la novela, queriendo conocer más detalles de una época que en principio se nos antoja poco apetecible. Es mejor no dejarse llevar por esos prejuicios. En este libro hay venganza, amistad, odio y muchos detalles históricos. El autor (Idelfonso Falcones) es abogado, pero debe ser un tipo muy culto con ganas de contar muchas cosas. Probablemente se trate de un erudito en varios temas, porque habla de arquitectura, religión, economía, historia y, por supuesto, leyes. Pero ni es muy pesado ni es una historieta barata. Es curioso y entiendes mejor la Historia.

Concluyo diciendo que lo recomiendo porque además de todo tiene sus historias de amor, jodidas como la vida misma, y de amistad. Creo que transmite valores importantes como el de superación, fidelidad y justicia. Necesarios hoy como siempre.

Por cierto, no he dicho que este libro no lo leí sino que lo he escuchado. Efectivamente, en mp3. En la mula seguro que encontráis el paquete con los audios recitados por un actor. Que tengáis buena lectura, o audición.