Este es un ejemplo más de que nuestro cerebro, cuando está preparado, puede ver cierto tipo de cosas y si no pasan delante suya sin que se percate de ellas. A ver: ¿en qué sentido está girando la muchacha?¿En el de las agujas del reloj o al contrario?

La mayoría de la gente suele entender que gira en el sentido de las agujas del reloj (hay gente que no) pero, y aquí viene lo bueno, si miramos la imagen en sus bordes, por ejemplo una esquina, e intentamos hacerla girar mentalmente en el sentido contrario al que pensábamos ¡se puede invertir!. Hay que hacer un esfuerzo, pero se logra, y se puede ver a la bailarina girar en los dos sentidos.

Lo he visto en esta página y me ha parecido interesante. Sobre todo por el debate que genera respecto a la lateralidad de nuestro cerebro y la posibilidad de que nuestros hemisferios compitan por devolvernos una u otra visión de la realidad. A este respecto escribiré un post seguidamente que no será otra cosa sino una crítica cinematográfica de una interesante película que me ha pasado mi hermano.

Bueno, que ¿la veis girar a la derecha o a la izquierza?