Bueno, como algunos habréis notado en estos últimos días, mi blog ha desaparecido sin previo aviso. Lo siento de verdad pero resulta que había excedido el tráfico permitido por mi host y como “castigo” me habían suspendido la cuenta hasta fin de mes.

Esto es lo que pasa por tener un host gratuito. Supongo que desde que comencé con lo de los cuentos ha subido no sólo el tráfico de IP’s sino el de Mb descargados. Así que mientras que me aguante este host y hasta que encuentre otro, que será pronto, seguiré tal cual y en cualquier caso mi dominio no cambia.

En fin, me lo tenía que haber temido. Primero te dan el servicio gratuito, y luego te ofrecen uno de pago tras”generarte la necesidad”. El viejo truco. Bien, pues mi viejo truco es irme de Awardspace, que es como se llama mi host actual, y mandarlos a tomar vientos frescos. La competencia hace que haya host que me ofrezcan lo que necesito, y también gratis. Ya os contaré por cuál me he decidido.