Últimamente ando trasteando bastante con el blog, tocándole las tripas, y como soy un novatillo pues meto la pata. Ayer estaba tratando de instalar la última versión del WordPress (la 2.5) y machaqué la base de datos. Por eso algunos veríais que habían desaparecido entradas y comentarios. Está restaurado todo, aunque no aparezca el número de comentarios debajo de cada post, allí siguen vuestros preciados comentarios.

¿Cómo iba a resistir descargarme la última versión de mi blog? Lo cierto es que está muy mejorada, y el amigo Matt lo explica muy bien. Lo siento por los que no tengáis el mejor soporte para blogs del mundo.

Ah, y perdón por el susto.