El sábado tuve la oportunidad de visitar las instalaciones de ICAS, antiguo Monasterio de San Clemente, cosa que tenía muchas ganas de hacer porque me interesaba la adaptación que habían hecho para los nuevos usos. Todo porque había un espectáculo al que ya había tenido ocasión de acudir en otro sítio. El contexto era la programación de la Circada que termina hoy. La actuación que fui a ver se titulaba Match de improvisación, ¿y qué es eso? Pues una mezcla entre “deporte” y “teatro”. Dos equipos parejos de actores son arbitrados por un MC (maestro de ceremonias) que a su vez da los títulos, los estilos y los tiempos de las improvisaciones que cada equipo tendrá que hacer. Mixta, individual, repetida… con estilos como culebrón, libre, de miedo, tipo Shakespeare, o al estilo de Quentin Tarantino.

Al terminar cada tanda de improvisaciones el público vota, y aquí es donde más juego da el espectáculo. El público siempre participa y canta, hace la ola e incluso tira bolas de papel al árbitro. Realmente divertido esto último. Y al final no importa quién gane, te ríes hasta llorar y te pasas un rato genial. Nunca es igual precisamente por que son improvisaciones, pero sé que este grupo de actores (de diversas compañías) se reúnen de vez en cuando a hacer estas competiciones pseudodeportivas que más parecen ensayos bien preparados. Más de uno creerá que está viendo una obra de teatro, pero lo que se ve se está creando en ese momento.

El público votando

Como cuando los cuenteros narraban historias al hilo de sus pensamientos y el público vibraba arrobado por el desarrollo de la trama. No os perdáis un match de estos si tenéis ocasión.