La semana pasada ha tenido acontecimientos que podríamos denominar como moviditos, en el buen sentido, claro. La idea no es sólo relataros momentos de ocio del menda por el mero hecho de mostrarlos en público, sino que de todos he sacado alguna que otra reflexión que me gustaría compartir.

Comienzo por el jueves, en el que tuve la ocasión de asistir a una fiesta de una conocida marca de Whisky en el Palacio de Congresos de Sevilla. La idea era vendernos el whisky a nosotros y a los distribuidores de todos los locales nocturnos de la ciudad. Para ello nos metieron en una de las enormes naves que hay en Fibes y allí daban copas gratis, con una zona VIP que deberíamos haber invadido los plebeyos, y nos preparamos para un espectáculo de La Fura dels Baus. Esto último era lo que realmente había ido yo a ver, pues quería comprobar de qué forma se habían vendido a la marca.

Tras una presentación de sombras chinescas, bastante floja la verdad, en la que nos ponían la imagen del barco representativa de la marca cada dos por tres, vino el momento fura. No es que nos hicieran participar, simplemente se metieron entre el público a hacer el espectáculo y, como siempre, consistió en hacer desaparecer a los actores en una amalgama de estructuras impresionantes que generan bastante expectación. Volvieron a hacer lo que yo llamo “un pasacalles bien costeao“, pero sin mucho que ver con la citada bebida espirituosa. Se trataba de animar el cotarro con construcciones impactantes como esta pseudo jaula de hamsters:

La verdad es que visualmente era muy atractivo, pero al verlo desde los ojos de un espectador crítico con el espectáculo me asalta la duda sobre el arte que tienen estas composiciones o qué fascina de estos montajes. Porque esta semana seguro que muchos de los que han ido mencionarán el nombre de la marca de la bebida junto con lo alucinante del espectáculo. Pero yo quiero saber qué hace que generen tanta trascendencia, y yo creo que es por una razón sencilla: las masas sólo entienden las cosas grandes, sin detalles, sin profundidad. Y para convencer tienes que ser más grande que la masa. Ahí está el arte de La Fura, que sabe cómo presentarse de forma espectacular. Eso sí, la idea debe ser simple, primaria.

Luego hablaré de las otras cosas que pasaron la semana pasada, que realmente son las mejores. Es que esto se me ha quedado un poco largo. Sorry.