Viendo este programa de Punset me ha llamado la atención la teoría de este psicólogo de la Universidad de Hertfordshire (Richard Wiseman) por el que nuestros pensamientos son modificados por los actos así como los actos son modificados por nuestros pensamientos. Y las dos cosas ocurren al mismo tiempo.
En teatro mi profesora (Daidee Veloz) me enseñó que una actitud positiva en un personaje se creaba al comienzo a veces simplemente desde la manera de andar. Una posición corporal adecuada provoca actitudes adecuadas a esa posición: tristeza, alegría, altivez… Este mecanismo corporal estaba regido por un sexto sentido que posee el cuerpo y que pocos conocen, la propiocepción.
En definitiva, hay un balance en nuestro organismo que pide equiparar actitudes y gestos de manera equilibrada, y por eso conseguir que alguien a quien has insultado o molestado vea compensado su agravio es necesario compensar muy intensamente este mal que se ha hecho pues el sentimiento de agravio es muy fuerte.
Intentaremos estar más pendientes de ello.