Me siento solo viendo esta serie. Nadie cercano a mí la ve y, a diferencias de series como Lost o The Big Bang Theory, me siento frustrado por no poder comentar cada capítulo, porque son impresionantes.
Acaba de comenzar la tercera temporada y sigue siendo una serie maestra. Ya he hablado otras veces de ella, pero la historia que narra en la que el mal se va apoderando de un simple profesor de química es soberbia. Pero no el mal de reverso tenebroso de la fuerza, no el mal de la posesión demoníaca sino el mal más humano y oscuro. Por eso esta serie asusta, porque habla de lo que puede ocurrir en la apacible frontera norteamericana con México. La desesperación te puede llevar a lo sublime pero también a lo más bajo.
Aquí hay unos cuantos anuncios presentando la tercera temporada.